29.9.06

blus!

Nada lo hacía más infelíz a Ndub que escuchar su propia música y eso que era considerado un dios del banjo por todos.
Ndub nació en el circo en el que trabajaban sus padres. Un circo ambulante, roñoso y desvencijado que recorría pueblos apenas habitados, roñosos y desvencijados del sur norteamericano. Sus padres hacían todo tipo de tareas: desde pintar diariamente las rayas a un gato enorme al que hacían pasar por un tigre enano, bañar al único elefante sin trompa, engrasar al hombre de lata y conseguir que la mujer barbuda no pierda la figura; pero también el trabajo de sus padres era llevar adelante la banda de música del circo, repleta de payasos borrachos, prostitutas en tutú y presidiarios prófugos contratados en esos mismos pueblos que visitaban, por un plato de comida al día.
Ndub ayudaba a sus padres con todas las tareas de limpieza y mantenimiento del circo y la banda, pero le dedicó especial atención a un viejo chimpancé que fumaba habanos y cantaba desgarradores blues como nadie acompañado de su banjo. Este viejo primate le enseñó unos cuántos acordes y lo condujo hacia el "verdadero sentimiento del blues": el que cantaba directamente al corazón de África, "de donde todos venimos" le decía el mono. "O ¿por qué te crées que nos llaman primates, compañero?, porque somos primos, amiguito... ¡primos!". El niño era una esponja a esa edad y no tardó en demostrar a todos su gran talento para la música y la crítica social. Tocaba todos los instrumentos con gran destreza y a los 6 años ayudado por el viejo chimpancé, compuso su primer canción: una especie de opereta blusera que tituló "La vida puede ser mejor que esto", con la que se ganó no sólo el respeto del público sino de la crítica.
Ndub nunca pudo tocar tan bien el blues como lo hacía su peludo colega. Tampoco pudo soportar no haberle agradecido públicamente, todo lo que el chimpancé hizo por él. Pero sin duda lo que más asco le daba de sí mismo, es que jamás reconoció que el mono aquél que fumaba habanos en esa pequeña jaula oxidada, era el verdadero genio de los dos. Por eso, y pese a que la carrera de Ndub estuvo llena de éxitos y dinero, se sentía el hombre más infelíz del mundo cuando oía su propia música sonar.

* * *

Louis presumía de haber nacido entre algodones. Lo que no contaba, era el trasfondo de esa particularidad pomposa que lo distinguía del resto de la gente: Louis nació en alguna parte de Missouri en medio de una cosecha de algodón, en 1836. Muy pronto -a la edad de 4 años- mostró notorias cualidades hacia el blues: era un completo nulo con el trabajo forzado, se la pasaba tirado quejándose de dolores inexistentes con tal de no trabajar y golpeaba las cuerdas de la guitarra de su abuelo que había muerto un año antes por causas desconocidas, pero que todo el mundo asociaba a la ingesta de algodón con alcohol. (Su abuelo siempre decía que el blues era la tristeza del alma y que el alcohol curaba las heridas del corazón. Este pensamiento poético lo llevó a la práctica... y también a la tumba). Louis supo acompañar esos días de sufrimiento bajo el sol, con las aún más tortuosas melodías de su voz, lo que derivó en que los suyos lo hecharan de allí inmediatamente, abandonandolo a los 5 años en un vagón oxidado, con rumbo a california. Louis pasó su infancia y parte de su larga adolescencia viajando de condado en condado, de pueblo en pueblo, buscando el "verdadero blues". Llegó a grabar un disco de pasta al cumplir los sesenta y tres justo antes de morir en plena calle, atropellado por el único coche que existía en el pueblo, al salir del bar en que acababa de compartir su reciente éxito con desconocidos de barra, y de gastarse su contrato discográfico en whisky barato. El disco que grabó Louis llevaba una única canción: "Más triste es pedir". Una canción que resultó ser la historia de su vida: cantar canciones tristes para sentirse mejor.

21.9.06

babel !

Parado en la puerta del Departamento de Inmigraciones, Locuasto pudo oir infinidad de historias de indocumentados. Muchas de ellas divertidas, francamente tristes o simplemente ridículas, pero todas auténticas. Le pedí que me contase algunas para poder ilustrarlas y colgarlas en el blog, pero Locuasto no tiene buena memoria. Haciendo un esfuerzo enorme, me las contó así:

Poco pudo hacer Kalil Moxo para retener más tiempo a su mujer en este nuevo país. Partió solo desde oriente trabajando en pequeños minimercados sustituyendo a las mujeres de limpieza. Aprendió matemáticas debajo de un camión de verduras en las paradas previas a España. Consiguió llegar a Madrid sin que lo descubriera la policía metido en una de las cajas de madera y haciendose pasar por berenjena. Muy pronto estaba manejando la caja registradora de un gran minimercado pakistaní donde pudo ahorrar para dejar el piso compartido con otros quince desconocidos indocumentados. Al poco tiempo Kalil había comprado un puesto de perfumes baratos de marcas imitadas en la feria de los sábados y vendía cd's usados de El Fary en el Parque del Retiro los días de semana. Compró su primer negocio en el que vendía de todo en esas horas muertas donde todo lo demás estaba cerrado. Se hizo poderoso entre los suyos, era muy respetado y un ejemplo para la gente de su tierra. Sus andanzas no tardaron en llegar hasta los oídos de la gente que lo vió irse con las manos vacías agarrándose fuerte a sus pantalones detrás de un camión. Llegó a oídos de todos menos de su mujer: Any-ta Fayuta. Kalil nunca pudo convencer a su mujer que se fuera con él para vivir mejor en otro país. Hoy vive recluído en su mansión de Hortaleza, entregado a la bebida y arrastrándose como un gusano, llorando a su amor en el -cada vez más- lejano oriente.

"Me voy a hacer un curso de verano a Madrid y vuelvo", le dijo Angelita Jiuston a su novio Washington Dolores, minutos antes de darle un último beso y tomar ese avión que la alejara de Venezuela. Washington recibió un sólo llamado de su novia en todo ese tiempo y sólo para decirle que no la espere para Septiembre como habían quedado. Él pregunto si el curso se había extendido un poco más y ella le contestó que iba a casarse con el profesor de matemáticas antes que comience el próximo curso. Washington se deprimió rápidamente, un poco por el engaño doloroso y otro poco ayudado por sus amigos y vecinos que le gritaban "ahí va el ciervo!", agitando las manos sobre la cabeza. Hoy Washington Dolores deambula por los bosques esperando que alguien le pegue un tiro.

Nunca una mujer había hecho tanto daño a Ndidi y le había dado tanto placer al mismo tiempo. Ndidi conoció a Fhulanha al cumplir los 15. Se la presentó su tío cuando lo acompañó a dejar unas cajas de tinturas en una peluquería del Raval. La mujer era mayor que el pequeño Ndidi, no se sabe cuánto, pero bastaron para romperle su joven corazón virgen. Ndidi volvió al otro día a la peluquería con mucha ilusión, completamente enamorado y con una enorme flor con los colores de su tierra. Pero lo que en realidad vió fue una enorme cola de señores que entraban a dejar cajas de tinturas y unos cuántos euros en las manos de "su amor".

Fhulanha llegó engañada a Canarias. La habían contratado en su tierra para trabajar como doctora en investigación y ciencia en un famoso laboratorio de cremas cosméticas femeninas en Cataluña. Si bien Fhulanha podía haber dudado de la tentadora oferta, es cierto que no sólo no lo hizo sino que ni se cuestionó el hecho de que apenas había cursado un mes seguido, en una escuela primaria del barrio en el que nació. Fhulanha no tardó en entender que nunca iba a llegar a ser doctora sin haber estudiado antes. Al mes de haber llegado, ya estaba trabajando como dependienta sexual en una descolorida peluquería en el barrio del Raval.

Famoso en su tribu sudametricana, el Rey Pelele viajó a Europa para probar suerte en algún gran club de fútbol. Le fueron dando patadas hasta que llegó a España, donde encontró un lugar propicio para practicar ese deporte. Hoy es una de las "estatuas móviles" favoritas de los turistas que visitan las ramblas de Barcelona. El Rey Pelele asombra a todos con su dominio del balón desde las primeras horas de la mañana hasta que cae el sol, por unas cuántas monedas al día.

15.9.06

Locuasto dreams!

Locuasto comió banana con dulce de leche antes de irse a dormir y tuvo pesadillas. Muchas de ellas no las recuerda, pero algunas sí. Al levantarse me describió unas cuántas con tanta lucidez, que quedaron impresas en el papel, aún antes de que yo pudiera comenzar a dibujarlas. A continuación, algunas de las primeras pesadillas de Locuasto / Locuasto ate banana with dulce de leche before going to sleep, and he had nightmares. Many of them are not reminded by him, but someone of them, yes. When it woke up described me yours dreams with so many brilliancy, that they remained printed in the paper, still before I could begin to draw them. Here, some first nightmares of Locuasto:

* Locuasto sueña que su mejor amigo tiene otro mejor amigo que no es él / Locuasto dreams that his better friend has another better friend but is not he *

* Locuasto sueña que él es su propio padre y se toma revancha / Locuasto dreams that he is your own father and revenge takes*

* Locuasto sueña que antes de dormir, va a comer un montón de bananas con dulce de leche / Locuasto dreams that before sleeping, it's going to eat a lot of bananas with dulce de leche*

(continuará / to be continued)

10.9.06

langostino!

Este personaje diminuto y veloz, que aparece cruzando lo que parece una selva, y carga en su espalda una pequeña lancha en este pequeño y solitario cuadro en blanco & negro, se llama Langostino. Langostino, es un personaje formidable y delicioso, creado por Ferro hacia mediados de los años 40 en Argentina, para una de las revistas más famosas de la época: Patoruzú. Hacia el año 2003/2004, el Museo Severo Vaccaro de caricatura (Buenos Aires), quiso rendirle un homenaje a Ferro por su trayectoria con una idea estupenda: recrear cuadro a cuadro, una historieta de 15 páginas del famoso personaje, encargando a diferentes dibujantes argentinos que re-dibujen y re-diseñen cada uno de esos cuadros que formarían el total de cada una de esas 15 páginas del comic.* Cerca de 300 artistas participaron en este acontecimiento único hasta el momento (al menos en la Argentina). Una larga lista de famosos de la historieta y el dibujo argentino intervinieron -cada uno con su estilo y técinica particulares-, aquellos cientos de cuadros que el autor de Langostino creara hacía más de medio siglo. Algunos de los artistas más destacados que participaron, fueron: Oscar Grillo, Francisco Solano López, Caloi, Alberto Salinas, Fernando Sendra, Landrú, Crist, Fontanarrosa, Oswal, Tabaré y Liniers. Una de esas quince planchas era esta:

Y uno de estos cuadros -el cuarto de arriba- me tocó re-hacerlo a mí, lo que significó un gran placer, porque si bien Langostino no era un comic representativo de mi época (los 70), el personaje estuvo en mi casa desde que yo nací, prácticamente. Mi padre leía historietas cuando era pequeño y me las fue pasando a mí de adulto. Una de esas revistas que siempre había en casa, era Patoruzú y uno de mis personajes favoritos de esa revista era Langostino; quizás por la plasticidad de su línea o por el dinamismo de todos sus personajes, o bien porque esos cuadritos parecían tener vida y movimiento como si se tratara en realidad de dibujos animados. Por eso, cuando la gente del Museo me encargó hace un par de años, este pequeño y solitario cuadro que no dice mucho de sí ni fuera ni dentro del contexto, lo tomé como algo personal y lo hice con muchas ganas (aunque hubiese preferido re-interpretar toda la plancha del comic y si me dejaran, las 15!). El resultado fue este dibujo a color de aquí abajo (no es nada del otro mundo pero me parece apropiado colgarlo en el blog, en estos días que voy encontrando cosas pasadas en mi disco duro):

(Nunca ví el resultado completo y es quizás, lo único que lamento de todo esto: no haber visto todas esas páginas acabadas ni el catálogo que me prometió el Museo. Supongo que lo recuperaré algún día... al menos para que el pobre Langostino deje de correr hacia ningún lugar con esa lancha pesando en la espalda y poder ver la palabra "fin" para entender cómo acaba la historia).

6.9.06

mono kafka!

Lo puede hacer cualquiera: Esta serie de tiras fueron hechas con un programa muy básico llamado StripGenerator. El programa lo crearon en eslovaquia, un par de chicos creativos que ganaron un premio al talento europeo en multimedia, pero la verdad que no tengo una idea clara, me pasó el link un amigo en 2004, y en unos minutos ya había hecho como 15 tiras. El programa tiene unas directrices sencillísimas: cualquiera puede armar sus propias tiras utilizando moldes y modelos que fueron concebidos especialmente para esto: la cantidad de cuadritos por tira, el ancho y el largo de cada cuadro, los globos y sus formas, el cuerpo y la tipografía, al igual que los distintos elementos, piernas, caras y ojos -todo- está en el programa. Uno puede tomar de aquí y de allá y acomodarlo como prefiera con unas cuántas limitaciones y con todo eso crear sus propias tiras. No está mal para pasar un rato. Parece una estupidez y de hecho puede que lo sea, pero yo lo pasé genial armandolas en unos pocos minutos.

Can do anyone: this series of strips were done by a very basic program called StripGenerator. The program that they created it in eslovaquia (I think), a couple of creative boys who winned a prize to the European talent in multimedia, but the truth that I don't have a clear idea, a friend passed me the link in 2004, and I create in a few minutes had done a15 strips, almost.
The program has a few simplest directives: anyone can assemble your own comic-strips, using molds and models who were conceived specially for this: the quantity of frames, the width and the length of every picture, the globes and her forms, the body and the typography, as the different elements, legs, faces and eyes - everything - is in the program. Anyone can take of here and of there and to accommodate it like prefer with some how many limitations and in spite of all that creating your own strips. It's not bad to happen awhile. It looks like a stupidity and of fact it is possible, that it it's, but I spent it very well assembling them in a few minutes.
Ahora: las recuperé para volcarlas aquí, en el blog y compartirlas dentro de este contexto, fuera del laboratorio-técnico en el que fueron hechas. Guardarlas en mi disco duro no tenía mucho sentido, aunque quizás tampoco lo tenga colgarlas en el blog; de todas formas los dejo aquí con el mono kafka, un pequeño ser atormentado por vivir únicamente en dos dimensiones (como cualquiera de nosotros, que no soporta vivir en tres dimensiones porque no le alcanzan) : *
Now: I recovered them to overturn them here, in the blog and to share them inside this context, out of the laboratory-technician in which they were made. To guard them on my hard disk had very much felt, though probably it has to hang them on the blog either; of all forms I leave them here with the: monkey kafka, a small being tormented for living only in two dimensions (as any of us, who doesn't support to live in three dimensions because they don't reach him):
*mono kafka: "existencialismo / existencialism"

mono kafka: "muerte / dead"

mono kafka: "miedos / fears"

mono kafka: "mal día / bad day"

mono kafka: "rabo / lose"

mono kafka: "ojos / eyes"

2.9.06

pesadillas!

Una copa de más de una misteriosa sangría en la playa durante las vacaciones, puede llevarte lejos... o a la cama concretamente, como en mi caso. Ayer por la noche unas horribles pesadillas me condujeron directamente a los infiernos: los diablos me rodeaban en la tribuna de la cancha de independiente, yo estaba vestido de Zidane y hacía así con la cabeza intentando espantarlos, pero era inútil, lo único que conseguí fue que me expulsaran con una roja directa. Camino a los vestuarios pude oir cómo la multitud me insultaba en francés y lo peor fue despertarme en septiembre con las vacaciones caducas.
+ A cup of more than one mysterious "sangría" in the beach in hollidays, they can carry you far away... or to bed concretly, like in my case. Yesterday in the night some horrible nightmares led me directly to the hells: the devils were surrounding me in the stands of the field stadium of Independiente, I was dressed of Zidane and was doing "this" with the head trying to frighten them, but it was useless, the only thing that I obtained was that they were expelling me with the red card direct. Way to the wardrobes I could listen to the multitude to insult me in french and the worse thing was to wake up in September with the expired vacations.